Este año quiero que me defraudes, que me hagas girar la cara cada vez que hable de ti, que cuando escuche tu nombre tenga que morderme la lengua de puro orgullo por haberme equivocado contigo. Quiero que provoques desencantos, que me anudes el estómago alguna vez y me robes las sonrisas crueles y torcidas de ver que las cosas salen tan mal como pensaba. Quiero decepciones, y no has escuchado mal. Quiero que frustres todos mis intentos de creerte igual que tu hermano pequeño. Róbame la idea de pensar que tú serás diferente. Trae contigo a personas, y no gente. Personas que merezca la pena conocer, pero mantén cerca a los que ya conozco para que las apuestas que un día hice no caduquen en un plazo demasiado corto, o por lo menos sigue mostrándomelos tal y como y así poder seguir decidiendo. Preséntame también a los que no merezcan la pena, para que aprenda a valorar más a los que sin decir nada han estado siempre ahí, y no hagas como el pasado año, que vino y se fue a campanazos con un puñado de decepciones de la mano. Dame a conocer hombres de palabra y mujeres que sepan querer y no tengan miedo a las consecuencias. Sé el antihéroe que nadie quiere pero después todos echan de menos porque la calma y el sosiego son tan aburridos como una cara bonita después de veinte viernes. Estírate cuando sonría y hazte pequeño con cada pena. Sé libros, y cervezas, y conversaciones interesantes. Sé todo eso junto. Sé políticos que deciden por una vez no robar. Sé un verano de 365 días con alguna noche de frío para comprobar que la fricción también nos calienta. Sé un 2014 de promesas firmes, de esas que no se rompen. Sé conciertos de gente desconocida. Sé desconocidos que al hablar crean música. Sé niñas de ojos como huracanes desatados que después no se queden en falsas tormentas. Sé labios que provoquen incendios que nadie pueda extinguir.
Si me timas, que sea de esta manera, porque no creo que tú vayas a ser distinto. No vas a engañarme con esa ropa nueva y todas las esperanzas del día 1 de enero. No te creo aunque seas nuevo aquí, porque antes vinieron muchos como tú prometiendo lo mismo, y todos acabaron marchándose avergonzados sin ni siquiera despedirse.
Little sub.
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