Capítulo X: No preguntes
El frío. La lluvia. El olor de tu pelo. Una pestaña en el jersey. Las dos primeras notas de tu canción. Un espejo. La cara de domingo por la noche. Los cinco minutos antes de que salgas. El crujir de unas hojas. Dos dedos acariciando un piano. Luces rojas. Un vino por abrir. Una foto velada. París en la recámara de los viajes. Un móvil que no deja de vibrar. Todas las carreteras de Madrid. Una luz a través de la persiana. Tus dedos como un salvavidas. El viento en tu pelo. El sol que se cae al oeste. El sushi, el maki y el sashimi. Un dulce bajo tu almohada. El héroe y el villano. Dos silencios. Tres vueltas a tu anillo. Una frase a medias por querer decirte tanto. Tus gafas de carey. El secreto de llevarte dentro. La voz distinta al teléfono. Mis veinticinco porqués diarios. Lo atractivo en lo difícil. La eterna duda. Tú. Yo. Tú.
Quien no construye su vida sobre sus propios errores no llegará a tener nunca la certeza de estar haciendo lo correcto. Hay días que me sueño a mí mismo juntando piezas de un destrozo rodeado de alambres con fotografías colgadas en cada uno, pero no sé para qué sirven. No alcanzo a cogerlas, y caigo hastiado de intentarlo. Hoy es uno de esos días. ¿Por qué? Estoy cansado de que siempre tenga que haber un porqué, pero ahí está, por qué, latente, esperando que levante la vista para deslumbrarme, para no dejarme dormir durante un rato, como el bis infinito de una canción que odias. Tengo que encontrar la salida. Puede que esté tan cerca que ni yo mismo la vea, o tan lejos que, inconscientemente, prefiera quedarme. Puede que la encuentre si me guías. Hay veces que te quiero tanto que ni yo mismo me soporto. Pero eso es otro tema, no preguntes por qué. Llévame a París, al puente donde nos encontraremos inconscientemente. Donde no atardece si no queremos. Donde verdaderamente empezó todo.
Little sub
Suscribirse a:
Enviar comentarios
(
Atom
)
No hay comentarios :
Publicar un comentario